Jaire! (esto quiere decir “Alégrate”).
Amigos lectores con este antiguo saludo griego comienza este cautivante viaje para sumergirnos en las profundidades del mágico universo bizantino, que tanto tiene para mostrarnos y maravillarnos.
Puerta entre Oriente y Occidente. Ha legado, entre otras cosas, el monumental Código de Justiniano, base del derecho continental moderno; o la salvaguarda al patrimonio filosófico/literario grecorromano. Sin olvidar al ciclópeo alfabeto Glagolítico, utilizado por infinidad de lenguas modernas. Reconociendo el infinito tesoro cultural de los puntillosos iconos religiosos y las conmovedoras iglesias, memoria viva del esplendor pasado.
Bizancio Maravillosa, mil años de historia, arte y vida que iremos redescubriendo a lo largo de las publicaciones. Invito a todos, los amigos lectores, a enriquecer con sus invalorables aportes este pequeño espacio dedicado a la gran civilización cuyo fuego, esplendor e influencia perdura aún intacta en realidades culturales tan diversas como Turquía, Grecia, Rusia, Serbia, Italia, o Ucrania. Sin más prólogos, que comience nuestra historia.








